Antonio Portillo

Aquí y allí

Hay un muro hecho de viento,
invisible,
que separa los mundos.

Aquí, la materia pesa,
duelen las horas,
la piel es frontera.

Allí, todo vibra sin nombre,
la forma se disuelve
como niebla al alba.

¿Por qué cuesta tanto cruzar?
¿Por qué el espíritu se esconde
tras la apariencia?

Porque lo eterno no grita.
Porque lo sagrado no fuerza.
Porque lo débil, en verdad,
es lo más fuerte.

Como el amor que no exige,
como el perdón que se entrega,
como el alma que se va
para quedarse más cerca.

Y sí…
la muerte es el umbral.
La gran disolución.
El instante en que la forma cae
y queda solo la música.

Pero también mueres
cuando te rindes al ahora.
Cuando sueltas tu nombre,
tu miedo, tu idea del ser.

Entonces,
como un aliento de luz,
el mundo espiritual se abre.
Y lo que parecía lejos,
te roza el corazón

 Antonio Portillo Spinola