Ángel Ruiz Egea

Soneto (Alirado): A las hojas de un árbol.

Hojas que os revolvéis por las cosquillas

del amigable viento,

no tratéis de escapar por las ramillas

frondosas de madera en sotavento.

 

No os alcéis todavía del agarre

seguro al vuelo, primas de la flora:

¿habéis oído alguna vez que narre

arrugadas desgracias la deshora?

 

Esa amena revuelta,

esa que llaman \"libertad\", os llama

con mil promesas, mas el árbol clama:

 

— Yo soy la fuente de la vida esbelta;

no tajéis vuestros finos corazones,

si ansiáis ser del otoño muertos sones.