gaspar jover polo

AVANZA HACIENDO CAMINO

AVANZA HACIENDO CAMINO

 

Mary Oliver caminaba por un sendero local

más o menos ribeteado de flores y de hierba alta

y lo consideraba exactamente un prodigio,

y no hacía falta que hiciera calor todo el día

o que estuviera despejado de nubes

alrededor de los picos más elevados

o que tuviera que levantarse por la mañana temprano,

y tampoco se hacía un montón de preguntas,

sino que todo estaba allí puesto, alineado, pendiente,

en perfecto estado de funcionamiento,

todo en el campo había salido de la oscuridad de la noche

y definía sus contornos con audacia a ambos lados

de un sendero con un esfuerzo loable.

Y Mary Oliver se pasaba un día entero caminando,

pisando, consolidando con su tránsito un sendero

que, por en medio de un prado,

viajaba de un borde a otro.

 

Mary iba en pos del descubrimiento

del mundo de los fenómenos naturales

más próximos y elementales, y del alumbramiento

de nuevas reservas

de energía, aunque “el camino estuviera lleno

de ramas caídas, y de piedras”.

 

Gaspar Jover Polo