Marvin Ramirez

El bolsillo y el baul

La guitarra se desangra en una misma nota, un lamento cíclico que no me da tregua. Me hundo en un tinto, buscando el fondo de la copa, mientras mis dedos tantean el vacío del bolsillo: solo treinta centavos y un poco de pelusa para saldar la cuenta con el destino y con el músico.

​No sé si es una burla del azar o una emboscada, pero el aire se llena con esa letra de Arjona. Cuanto más peleo por el olvido, más se ensaña ese baúl de recuerdos en permanecer abierto. Así que aquí me tienes: con el alma seca, pidiendo otro trago y rogando que toquen una vez más, la misma canción.

El bolsillo pobre, el baul rico de recuerdos.