Vives la extrañeza del habla
y ya conocías al origen remitente:
LO CONOCES COMO
LA EXCEPCIÓN DEL CUERPO.
Te doy vida donde vive el lenguaje figurado,
donde se ríe de él mismo
cuando se “ficciona”
y le arde.
Una interjección
y es estúpido en vez de sonar lacónico.
(ESTO LO CONOZCO COMO EUFEMISMO)
Vivo cuando el sol se posa
Y uso el dorado de su “calisficio”
porque es tinta para epístolas desmesuradas.
No hay de esta tierra en la Tierra;
donde las flores entregan sobres con poemas.
AQUÍ VIVES.
Aquí me mata una “noxina”,
la utilizas como código de la lengua:
No pongas la semántica sobre la “ortogramática”
Tu anatomía no me entiende.
Soy un cuerpo entero,
Y tú, una carta.