Comienza ya el juego, todos reunidos
tensiones y voces, mas más miradas
se meten en escena, acompañadas
es verla allí y todos sentidos idos.
Juega con sí, viene aquí y la recibo
muy suave me pongo a colocarla
dedos por la malla para rasgarla
roto el encaje, mas no sé si vivo.
Mal para mí, y para ella es victoria
viene de nuevo, ¿querrá otra? Supongo.
Manoseo la esfera, ¿yo? No me opongo.
Miradita cómplice, es tan notoria.
«Ahora sí que sí», con pasión me digo
viene otra vez, me parece imposible
salta y remata, ver es invencible.
¡Hay que ver cómo es el vóley contigo!