Los vientos no gritan
Y las noches tranquilizan,
Pesan en el alma el dulce recuerdo
Que en ella se siente cada día.
Para mí es un recuerdo
eterno,mi lugar preferido,
Allá en el Norte de anchas
cumbres y calor extremo.
Subo y bajo cada año
Y las sonrisas de alegría
Siguen eternas allá en la avenida.