Cuan llegues a la vejez
y comienzen los achaques,
no llores ni achicopales,
nunca niegues lo que fue;
renuncia a fatuo placer,
a los abusos que sabes
te causan enfermedades,
o desajustan tu ser;
muere en vida, cual se dice,
por amar sin condición,
y dar con sabiduría;
y da todo lo que tienes
compártelo con fervor
para enriquecer tu vida...