El Camino No Está Dado
El camino no está dado, se levanta,
con pasos que interrogan el vacío,
no hay señal que asegure lo que encanta,
ni voz que ahorre el pulso del desvío.
Cada huella discute con la herencia,
cada giro desmiente la costumbre,
no hay refugio que compre la conciencia,
ni verdad que no tiemble en su certidumbre.
Llaman destino al miedo repetido,
llaman fe a la renuncia bien vestida,
pero el suelo responde al atrevido
que arriesga forma, nombre y propia vida.
Avanzar no es vencer la resistencia,
es cargar con la duda sin descanso,
es vivir en vigilia de presencia
cuando el paso se tensa contra el manso.
Y al final no hay final que nos absuelva,
solo bordes que piden atención:
el sentido no cae, se resuelve
en la herida consciente de la acción.