Muy profundo...
Dentro de la angustia existencial,
el oscuro ser de la melancolía.
No se sabe bien si alma, espíritu,
tiniebla, bruma o desamparo divino.
Pero por qué cuándo cómo
cuánto tanto poco nada o
más nada eterno...
Vuelvo.
Muy profundo...
La llave del enigma
no tiene cerradura;
solo vida.
Hernán J. Moreyra