marco romero

Autopsia de una vocal

 

“Abrir el lenguaje para ver dónde dejó de latir el sentido.”

 

Por eso escribimos, cariño: para suicidarnos con elegancia en los libros, como quien se traga las píldoras con un sorbo de ginebra.

 

Debería ser suficiente para el abandono; dejar el cuerpo aparcado en la cocina mientras el alma se muda a vivir entre las páginas.



Mírame, mírame bien desde tu silla: mi cadáver flota en el alfabeto de tu nombre, un espantapájaros de vocales y espinas.

 

Escribo para que sepas que me he ido. He dejado mi sonrisa en la acera, en el revés de las palabras, donde el amor ya no necesita pulmones.

 

Estoy naciendo de nuevo entre los escombros.

 

Mira cómo ardo, limpia y eléctrica. Fuera de tu alcance, fuera de tu gramática. Soy un abecedario de hierro donde mi cuerpo aprende, por fin, que nombrarte... es solo otra forma de morir.



m.c.d.r