“En un beso sabrás todo lo que he callado”
Yo beso tus poemas
como al aire que pasa,
como al soplo que tiembla
cuando el alba se alza.
Los beso sin prisa,
sin voz, sin defensa,
como besa la lluvia
la piel de la tierra.
Cada palabra tuya
suena a campana lenta,
a río que aprende
mi nombre y se queda.
Hay luz en tus sílabas,
hay sal en tus letras,
me bebo tu idioma
como quien espera.
Te leo despacio,
muy lento, muy cerca,
para que el verso
no rompa su esencia,
tu letra traviesa
de mujer abierta,
que late y se mece,
que vuelve y regresa,
como un mar que insiste
con memoria sobre arena
hoy lo reconozco
son metáforas plenas.
Hay sílabas tuyas
que giran y vuelan,
hojas de otoño
cayendo en mi lengua;
otras se quedan,
arden, no tiemblan,
vibran calladas
donde el silencio besa.
Cuando tú escribes,
la noche se ordena,
el tiempo se inclina,
la voz se serena;
el idioma deja,
deja de ser frontera
y se vuelve canto,
un cuerpo que suena.
Beso tus poemas
porque en ellos te encuentro,
porque ellos me rozan
sin tocarme por dentro;
dicen lo que el cuerpo
calla y no explica,
lo que el amor sabe
pero jamás grita.
Y vuelvo a ellos
una y otra vez,
como vuelve la música
cuando quiere doler;
cuando ya no queda
nada que decir,
más que sentir y hacer.
Beso tus poemas, mujer,
porque besándolos
te beso a ti.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026