A veces los ladrones del tiempo
Nos diagraman pesadillas
Y caen los dioses de los templos
Que tiemblan por caricias
Es un universo de cangrejos
Que se ríen entre pinzas
muerte y aguijón hundiendo
La sangre en avenidas
Tan solo un gajo de tu piel
Solo tu miel entre edificios
Sé que duele tanto encierro
Ya darás vuelta la carilla,
Caballo que vá docil a su entierro
Y una tumba aún vacía
Rieles de tren electrico
Balcones en caida
Un cuerpo en pavimento
Y la vista amarilla
Sobre los retazos de tu fé
Solo la sed entre castigos