Fríos estos atardeceres púrpuras,
dama del gélido invierno hielo.
Desnudas sí están las arboledas,
sentimientos míos hoy suspiras.
Nunca será enero sempiterno,
estuvimos soñando primaveras.
Mientras frio tupido y blanco.
palabras frías como cien lunas.
No hay noches mías más bellas,
aquellas en que apareces mi cielo.
Ya no me quedan excusas ni agallas.
Y si fueras etérea como el helio,
sutilmente de puntillas vos pasas.
Solsticio de invierno casi eterno.