Cesar Curiel

Vejez

En la pulsación de los relojes 
hay siempre una mentira
que cuelga del precipicio 
todo ahonda en la variedad 
de las ramas
la voz se marchita
con el crepúsculo 
entre ondas fúnebres 
que se dispersan 
en los recovecos;
cada día es un día menos
en esta sequía 
de paraguas donde
los pájaros se alejan
del bullicio 
y la vejez se precipita 
cual caminase en los féretros 
escarbando la tierra
de donde salimos.