Hoy esperé tu mensaje,
que viniese de ti un \"feliz cumpleaños\";
y aunque sabía que no llegaría,
esperé a que tu corazón llegase a pensarme
como el mío te piensa todos los días.
Quizá sea tonto extrañarte,
quererte cada día más,
como si hubiésemos sido un gran amor;
un algo que no llegó a ser ni siquiera un casi,
un amor que desbordaba y sigo dando
por alguien que nunca me vio.
Tú eres mi Nástenka,
y yo soy el soñador:
aquel que soñará contigo,
que te soñará toda la noche,
toda la semana,
¡todo el año!
Aunque te extraño
sé que quizá no vuelvas;
por eso me toca quererte en sueños,
esperar un algo que nunca llegará,
esperar de ti algo que no puedes dar.