Cuando tus seres queridos
se vuelven en contra tuya,
la derrota se consuma,
se acrecientan los espinos;
tu alma depende de ese hilo,
ineludible fortuna,
una envenenada aguja
que aniquila tu camino;
se te revierte el amor,
te sientes desesperado
pues no sabes qué pasó;
la amenaza, un triste adiós,
y a pesar de tantos años
se te oprime el corazón...