No quiero quedarme en lo justo, ni en lo que alcanza apenas para pasar el día.
Quiero el gesto que sobra, la palabra que se queda cuando ya no hace falta hablar, el abrazo que no pregunta la hora.
Quiero ser mucho más que la costumbre, más que el miedo bien aprendido, más que el silencio cómodo.
Mucho más de lo que esperan de mí y de lo que yo mismo creí posible.
Porque vivir, si no es para desbordarse un poco, no alcanza.
------------
Rafael Blanco López
Derechos reservados