Silvana Ibáñez

Tic tac tic tac (relato íntimo corto)

Tic tac tic tac

Las yemas de los dedos de mi mano derecha recorrían, apenas palpando, el antebrazo izquierdo; descendían por la palma hasta encontrarse con las yemas opuestas. Allí se iniciaba el mismo camino, pero en sentido inverso, solo que esta vez eran las uñas.

Ese gesto mínimo, reiterado hasta perder la cuenta de los caminos marcados, dio paso a otro que disparó los sentidos. Con una coordinación que solo el cuerpo, en su perfección silenciosa, es capaz de orquestar, mientras el deambular de las yemas avanzaba, un cosquilleo nacía en el estómago, ascendía hasta el cuello y luego descendía de golpe, concentrándose en palpitaciones cada vez más intensas, justo en el umbral de mis espacios más íntimos.

Y si bien mis ojos oscilaban entre mirar las manos y cerrarse hacia los pensamientos, la mente simulaba mis manos como suyas; el cuerpo sentía su calor, y el instante olvidaba el tiempo transcurrido, los días que nos separaban de aquellos en que estuvimos juntos.

Inmersa en esos idilios, el tic tac del reloj me devolvió a la realidad. No con tristeza ni melancolía por no tenerlo, sino con la alegría y la satisfacción de haberlo vivido una vez más.

Tic tac tic tac