Cómo deber consistente se nos manifiesta la vida tan bonita y alegre, en donde nos abraza con su manto y sentimos el renacer de la más bella y bella esperanza.
La esperanza renace cada vez que superamos una dificultad, recordándonos que tenemos la capacidad de florecer tras el invierno personal.
El ciclo de los días y las estaciones es un recordatorio físico de que la vida siempre busca abrirse paso con alegría.
La vida se siente bonita y alegre cuando dejamos de lado las cargas del pasado y las ansiedades del futuro para aceptar el regalo del ahora.
~BONITA~
Se vuelve la Vida cuando reeducamos la mirada para encontrar lo extraordinario en lo ordinario, un amanecer, una palabra amable o el simple hecho de respirar con consciencia.
Al soltar el peso de lo que fue y la angustia de lo que será, nos abrimos espacio para que la esperanza eche raíces.