Gracias amor por tenerte!..
porque amor,
tú me enseñaste
que el amor verdadero,
jamás exige presencia
apenas nada te pide
y se entrega sin medida
los amores que “se saben”
no necesitan de más
para ser verdad
se agarran al alma...
y ya no se sueltan.
Ahí me instalé yo,
en ese espacio
que crean tus versos
para mí
y en este amor que tú,
me regalas cada día
sin pedir nada a cambio
si supieras cuantas veces..
cuántas!
paso por tu ventana
para buscarte en silencio
por esos lugares nuestros...
que cada día
sueño con compartir...
y si voy y no estás;
me gusta volver al árbol,
allí donde dejé ese verso
aquel día de diciembre
en que tu amor me atrapó
y leer en su corteza
escrito en letras nerviosas:
de una antigua herida mía
saqué con tu versos la espina
que ayer usé de punzón,
con ella grabé tu nombre
debajo de tu poema
y en medio del corazón.