El desalmado

EL SILENCIO

Mi única verdad

es el silencio.

Todo lo demás es

como un gran sueño.

 

Mi verdadero hogar

en este estruendo.

El resto solo es

como un destierro.

 

La verdadera paz

en el infierno,

inefable oquedad

en mi intelecto.

 

Apertura total,

fuste sin centro,

esencia inmaterial,

anhelo incierto.

 

Vacío insustancial

dulce y pequeño,

como un punto inmortal,

círculo exento.

 

Raquítica heredad

sin voz ni dueño,

enorme oscuridad,

presente eterno.

 

Oasis primordial

en el desierto,

prístino manantial

para el sediento.

 

Destino sin llegar,

placer intenso,

comienzo sin final,

sin ser ni aspecto.

 

Todo esto y mucho más

es lo que siento,

todo esto ¡o quizá nada!

es el silencio.