Belisario Sangiorgio

Belisario Sangiorgio: \"Una tarde de noviembre\"

una tarde de noviembre 

después del mediodía 

cerré con candado 

mi puesto del cañadón;

un rancho humilde

construido

con lágrimas 

sobre los cerros

que cercan 

al pueblo de Esquel;

después del mediodía

el mismo sol 

para los justos 

y para los pecadores;

y nosotros 

tomábamos mate 

y también leímos la biblia

aquella tarde de noviembre 

con el gaucho Antipan;

después 

más abajo 

don Nievas

me saludó,

se asomó en la ventana 

cuando pasé

caminando 

por la puerta de su casa;

yo también pasé

por los senderos 

de esos cerros 

de la misma forma 

en la que pasan 

el viento 

y el amor 

y la muerte;

después del mediodía 

lo último que vi 

de mí pueblo 

fueron 

los galpones

abandonados

del viejo ferrocarril;

nadie lo supo pero yo 

partí

aquella tarde

de noviembre 

rumbo al norte 

del Neuquén;

y jamás regresé.