Se nos acabó la tinta, se nos cansó la gana,
y hoy el \"siempre\" se convierte en \"mañana\".
No es que falte cariño, es que el alma se agota,
de intentar remendar una copa ya rota.
Fuimos un cuento de gloria, de besos y desvelos,
tocamos con las manos el azul de los cielos;
pero el tiempo es un juez que no acepta favores,
y hoy marchita el jardín que nos dio sus mejores flores.
El final de nuestra historia no ocupa violencia,
le basta el silencio y tú cruel indiferencia.
Me duele soltarte, pero más me dolió retenerte,
fingiendo una suerte que ya no era suerte.
Te vas con tu orgullo, me quedo con mi parte,
porque también retirarse y ya no verte
De querer es una forma
Y así de la nada simplemente
Llega el final de esta historia .