claudio ramirez vasquez

El Surco

Un Surco marco la diferencia

al germinar un insólito Verso

que se planta por todo el universo

como testimonio de Vuestra herencia.

 

Lo acompaña su majestad el Beso

para recrear los labios de su boca,

en una intimidad  que ambos toca

jurar y perjura, que es travieso.

 

El Verso se enamora de una roca,

acaricia su epidermis de diamante,

con las yemas de sus dedos de amante,

la talla, la pule , la provoca,

dialoga, le da vida y, la evoca;

por siempre vive, en el azul plancton 

y, se nutre con el fitoplancton.

Ente, omnisciente Oceánica,

tienes la belleza volcánica,

de la creación de Pigmalión, en un fotón.