Tengo la oportunidad de escribir soles,
de levantar amaneceres,
de cultivar auras
de personajes sobresalientes.
Tengo en mis manos
las aventuras de mi infancia:
aquello que me hizo reír,
lo que me hizo cantar,
lo que me hizo llorar...
Descubrí nuevas primaveras,
una belleza distinta,
no nacida de la vida aparente
que se desgasta con el tiempo y el destino,
una belleza que recrea el alma
en un inmortal espacio que crea de poesía.