SOY TU CURA...
Quiero quedarme así, contigo, fundida en tu piel, sintiendo el calor de tu cuerpo sobre el mío.
Quédate así, no te muevas, déjame sentir el fuego de tu piel traspasando mi carne pegada a ti,
con tu calor ardiente disfruto quemarme en tu fuego, quiero ser una lumbrera que arda en tus brazos.
Siento tu piel como efluvio abrazando a mi cuerpo, en cada caricia tan deseada que estoy disfrutando.
Estoy Impregnada del perfume de tu piel suave, tersa y lozana que siento unida a la mía.
Quiero quedarme así, abrazada a tu cuerpo, es mi sueño de muchas noches anheladas contigo,
Quiero disfrutar el momento, que estoy sintiendo es tu pierna que roza la mías apasionadamente,
Siento un escalofrió recorrer por todo mi cuerpo, y me estremezco al roce ardiente de tu piel.
Sentí que disfrutamos un orgasmo por tanto tiempo deseado y la piel a gritos lo pedía.
Las cenizas volvieron arder en cada poro de tu piel y de la mía incendiando toda la piel.
Hay fuego consumiendo la pasión que estamos sintiendo con la lumbre de dos cuerpos ardiendo,
Nos ha envuelto su llama y no queremos dejar que se apague el fuego, que nos envuelve,
Somos cuerpo y piel, fundidos en la noche que deseándolo hemos vivido la pasión que tanto
Estábamos pidiendo a gritos. Bésame, amor, consúmeme en tus brazos, ahógame con los besos
de tu boca, asfíxiame con la fuerza de tus brazos, soy tu cura y tu maldita necesidad y tú la mía.
Alicia Pérez Hernández… México
No es la pluma la que escribe, es el alma
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¡MALDITA SEAS!
No importa dónde esté; la maldita necesidad me persigue.
Es la adicción a querer algo que jamás será mío.
Me has vuelto adicto al nerviosismo.
Cada vez que te veo, la vida se para y mi mente se inunda.
Mi corazón se comprime hasta el punto de la asfixia.
Desde ese día, mi existencia está saturada por ti.
Tu presencia me obliga a escribir un diccionario de palabras que no existen,
porque ninguna frase alcanza a expresar esto que siento.
Y aunque intente alejarme, regreso.
No eres mi cura: eres mi ponzoña.
Y me declaro adicto a tu dosis.
Autor: Álvaro s.