karonte

Progreso y Opresión (paralelismo)

Dos caminos avanzando
sin tocarse ni mirarse,
uno exige cuestionarse,
otro ordena ir marchando.
Uno piensa tropezando,
otro avanza sin razón;
la masa llama visión
a seguir sin desviarse,
mientras teme confrontarse
con su propia confusión.


En un lado va el impulso,
rápido, tibio y certero,
del otro el pensar austero
camina lento y convulso.
El primero vende pulso,
reacción, fe emocional;
el segundo es mal moral
se incomoda al consenso,
pensar fuera del rebaño
es pecado intelectual.


Paralelas las conciencias,
una compra la verdad,
otra paga soledad
por dudar de las creencias.
Se premian las apariencias,
se castiga la razón;
la evidencia es agresión
si contradice al sentir,
y el error al reflexionar
vale más que la ovación.


La historia copia el diseño
con lenguaje renovado,
ya no grita, es educado,
pero conserva el veneno.
El dogma cambia de dueño,
no de fondo ni intención;
irracional convicción
que se jura humanidad,
paralelismo brutal
entre progreso y opresión.


El miedo dicta el compás,
la emoción firma la ley,
la razón pierde su rey
cuando incomoda de más.
Uno obedece y es paz,
otro duda y es traición;
así marcha la nación
entre espejos enfrentados,
dos caminos alineados
que jamás buscan unión.


Mientras sigan paralelos
el pensar y el repetir,
el error al reflexionar
será crimen sin consuelo.
Pero hay grietas en el suelo
donde insiste la verdad:
no hay maldad sin unanimidad
ni tirano sin coro fiel;
el pensar, aunque esté solo,
rompe todo paralelismo cruel.