Mi amor será difícil de extinguirlo,
te adoro con el alma de un canario;
queriendo de mi trino hacer breviario,
y al mundo, con placer poder decirlo.
Jamás me cansaré de repetirlo,
que te amo con locura, y sin horario;
que tu eres de mis días el sudario
que anhelo con orgullo presumirlo.
¡Es tanto mi delirio de adorarte
que pienso necesito siete vidas;
que puedan darme tiempo a venerarte
con ríos de ilusiones encendidas;
que corren entusiastas a brindarte
cascadas de pasiones encendidas.
Autor: Aníbal Rodríguez.