De qué sirve que busques
pecados en la alfombra.
Que dispares sentencias y todos
los domingos te arrodilles.
De qué sirven los verbos
repitiendo oraciones y dejando
en el alma algunas grietas.
Si algo en ti sigue
ardiendo como cirio de pascua.
Tal vez no sean loas lo que
busca tu ánimo, sino esa paz
pequeña que llega si perdonas.
L.G.