AMARGA PASIÓN
Arde en mi pecho el fuego que no calma,
llama voraz que hiere y no perdona,
es tu amor espina, no corona,
y aun así lo guardo en alma y en palma.
Te amé sin tregua, sin medida, ciega,
con el fervor que solo da el abismo,
y ahora bebo, gota a gota, el mismo
veneno dulce que a la herida entrega.
Fuiste caricia y fuiste tempestad,
beso de miel y luego cicatriz,
me diste el cielo envuelto en la raíz
de un llanto eterno, de cruel verdad.
Y aunque me duele esta pasión amarga,
no sé vivir sin tu fantasma
Amor que muerde, pero al fin sentí
que por ti sangro... y su sangre me embriaga.