No sé quién se sentó contigo,
en tu corral, cerca
de tu hojarasca, fronda
rendaje. Mas no decidas
hoy dar explicaciones, no,
de tu follaje como mujer:
quiénes han de buscar tus portales.
Para ti la conquista.
No sé quién pretendes—
si esviajes el tramo—,
y permitirme decir: «qué no,
al algo, si quieres sentir, amor».
¡Si pudieras decirme
quién más! ¡Quién te adoró!
¡Qué extraño es el árbol
de vil sensación!