William Contraponto

Frankenstein

Frankenstein

 

No nació: fue armado con despojos,

miedos viejos, promesas sin piel,

predica orden desde el enojo

y llama verdad a lo más cruel.

 

Dice cuidar patria y familia,

pero vive del odio que da,

se alimenta de culpas ajenas

para no mirarse jamás.

 

No piensa: reacciona al ruido,

no dialoga: impone su ley,

confunde firmeza con grito

y poder con no ceder.

 

Necesita rostros marcados,

para existir debe excluir,

sin enemigos se vuelve vacío,

sin señal no sabe seguir.

 

Y al verse en espejos rotos,

culpa al mundo, no al reflejo,

no teme al daño que provoca,

teme romper su propio cerco.