José de Jesús Camacho Medina
El cielo de Fresnillo siempre es un milagro
Sobre los tejados de Proaño
las nubes son rebaños de rosas y lilas
que pastan en la pradera del horizonte.
La tarde se vuelve pintura,
una postal perpetua,
un poema inédito.
El cielo de Fresnillo siempre es un milagro.