Eduardo Villacal (seudónimo)

Sonetoide triste

Tuve una tristeza, triste de quererte;

para adentro, sin ruido, cómo llueve

sobre el pasto que acepta y no se mueve.

Tristeza, triste de ya no tenerte.

 

Tristeza del ocaso hasta el poniente.

Luna del amor yéndose al olvido.

Sol de tus ojos y tus brazos idos.

Tristeza de no estar, y estar presente.

 

Pero, de que está hecha la tristeza,

cuando pesa como una o como dos.

De tu risa se hizo está tristeza,

 

de tu nombre en el recodo de otra voz.

De cuerpo mutilado es mi tristeza,

llena de tu ausencia, y tan falta de vos.