Kenia Arancibia

Jungla digital

Todo el mundo es muy valiente

detrás de una pantalla,

en esta jungla digital.

 

Se sienten muy audaces,

dichosos e intocables,

devoradores de autoestima.

 

Se alimentan de las desdichas

de los más infortunados,

mientras ellos mismos

se pudren lentamente

en su propia desgracia.

 

También existen otros tipos de valientes,

los que se lanzan al abismo,

como quienes saltan desde edificios

exponiéndose al mundo,

mostrando sus carencias,

sus inseguridades,

como presas que se exponen,

como carne en vitrina,

mientras las bestias

se encuentran listas

para atacar a su presa.

 

La valentía se acaba,

las presas se arrepienten

y quedan llorando

como cachorros heridos.

 

Y están los niños,

los más indefensos,

expuestos en esta jungla

por las carencias y prejuicios

e inseguridades de sus progenitores,

arrastrados sin defensa

a esta jungla

de jaurías salvajes.

 

Así es el nuevo mundo:

habita más en esta jungla digital

que en la jungla de la tierra,

porque es aquí

donde se sienten visibles,

donde pueden pavonearse

en esta interminable

vitrina digital.