Hace tiempo me pregunto
una y otra vez lo mismo:
¿Quién soy yo?
No hallo respuesta,
pues tantas veces me he perdido
sin encontrar mi camino.
Me perdí por una razón,
y esa razón se llama miedo,
miedo a no alcanzar
lo que un día soñé.
Miedo de volver a la vida,
miedo de volver a sufrir,
ya no quiero más heridas.
Miedo de perderme en tu mirada
y no poder escapar,
miedo de tocar tus labios
y no resistirme jamás.
Tengo miedo de estar frente a ti,
de no poder negarte,
tengo miedo,
de volver a ti.