¿Dónde los hombres?
Discurre el mundo, se disgrega,
en el espacio infinito del tiempo,
pierde el sentido de lo inmenso.
El amanecer de la existencia
se difumina entre el humo de la historia..
Nada parece cambiar y sin embargo,
todo fluye, muda, se dispersa.
El ayer ya es recuerdo,
el presente es efímero,
el futuro es incierto,
dudoso, amenazante.
Pero, ¿dónde los hombres,
su humanidad, su angustia?
El pensamiento se filtra ausente,
divaga entre el polvo de galaxias;
la niebla de plomo permanece.
La luz ya no apaga las tinieblas.
En el acontecer de la memoria
se diluyó el perfume de lo inverso.
Solo queda la esencia de la gloria,
senderos espirales en las nubes,
la dulce ansia del ser,
el sentido agridulce de la vida;
la sombra de una fresca primavera.
¿Dónde los hombres,
sus almas, sus vivencias?
Perdida entre goce y sufrimiento
quedó en el aire de metal,
el despertar del universo.