Flor del loto

La lluvia

Si la lluvia llega hasta aquí

no le pediré razón,

viviré mojando el alma

sin paraguas ni perdón.

Mojaré mis alas rotas,

árbol quieto, ángel cansado,

si me muero será de pena

por lo que no fue nombrado.

Lluvia presa de la nieve,

memoria que quiere huir,

tanta sed de lo vivido

pide olvido para seguir.

Llueve frío desde el cielo,

llora lento la razón,

y tus besos, gota a gota,

despiertan mi corazón.

Eres juego, eres nube

que no aprende a descansar,

cambias formas en el aire

solo para enamorar.

Tus labios trazan océanos

de deseo sobre mi piel,

fantasías que me envuelven

como marea de papel.

Tu cuerpo abriga mis inviernos,

regalo que sabe caer,

como lluvia necesaria

que no duele…

pero hace arder.