\"MI PECHO SE OPRIME\"
No lo soporto más mi Dios.
Mi pecho se oprime por la angustia y me parece estallar por pensamientos, que no quiero tener.
La soledad y el estar solo en la vida me llenan de tristeza.
Ya no aguanto este dolor que me dobla por dentro.
No es justo.
Lo siento y no lo puedo sacar de mi mente.
¡Oh mi Dios, por una única vez, ayúdame!!!
El desasosiego y los dolores por mi cuerpo gastado, me hacen difícil el vivir.
La insoportable angustia me agobia y me llena de incertidumbres, de desesperanza.
¿Por qué a mi, -me lo preguntó mil veces, me toca vivir todo esto-... Por qué?...
Y las respuestas no llegan...
El dolor me corta la respiración y mi cuerpo ya no quiere luchar, no tiene cómo...
Mi pecho se oprime sí, lo grito a los cuatro vientos y nadie me escucha...
¡Dios mio, apiádate de mi,! te lo imploro.
Ya no soporto sentirme tan inútil, incomprendido y horrorosamente solo...
Sólo sí, envuelto siempre en un manto gris y que me ahoga cada minuto que pasa mucho más.
Quiero salir de esta situación, ayúdame!...
Sólo en ti, en tu Luz y en tu Divinidad puedo encontrar el camino hacia la posible claridad que me permita sentirme mejor.
Escúchame mi Dios: no más soledad, no más angustias, no más llanto en mi vida... ayúdame a resurgir.
Quiero volver a la luz, dejar la soledad atrás y poder, con tu ayuda, forjar una nueva vida.
Ayúdame a recorrer ese camino esperanzador, mi Señor, no me abandones...
Sólo en ti encontraré las fuerzas para sostenerme y construir una vida más digna, más iluminada.
Deseo,volver así a recuperar la sonrisa y la esperanza del poder querer vivir.
No me abandones Señor y ayúdame a lograrlo, por favor, no me abandones!!!
Roberto Bardecio Olivera
(20/1/2026)