ALUNADO
Si supieras cuántas veces
le supliqué a la madrugada
que te trajera de vuelta.
Se lo pedí en silencio,
con los ojos húmedos
y el corazón desnudo.
La noche fue mi única confidente,
vio cómo aprendí a extrañarte
sin hacer ruido,
cómo tu nombre se volvió
un suspiro pausado
que no encuentra paz en el pecho.
Todo me habla de ti
cuando el mundo se queda quieto:
la sombra en la pared,
el frío intacto de la almohada,
el reloj que avanza
como si no supiera amar.
No te fuiste de golpe,
te fuiste quedándote
habitándome en cada recuerdo,
como una herida que no sangra
pero duele cada amanecer.
Si supieras cuántas noches
me dormí hablándole a Dios de ti,
no para pedirte de vuelta,
sino para no olvidarte,
porque perderte fue tristeza,
pero olvidarte
sería perder lo mejor de mí.
Título: ALUNADO
Autor: Ceuleman Villacinda
País: Guatemala
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