Deslízate entre prosas de lluvia
lluvia de la que bebieron
mi madre y mis hermanos
en la capilla de los rezos.
Si deseas la rosa
toma de la montaña su frescura
del sol
su color y tibieza;
toma del río su dulzura y ritmo.
La rosa está en la otra orilla
atraviésalo.
Recorre el instante de la luz
sobre su espina.
Si no sangras
no hay rosas.