Inconclusa la forma, el tiempo y la querencia,
corta la satisfacción como las patas de una mentira,
tenue el rastro de la luz casi gris de esta historia
y muerte al portadorde las golondrinas
que alguna vez supieron mirarnos sonreir.
Servicios fúnebres se llevan a cabo en esta fiesta
tus cabellos en mis manos y mi amor en tus andares,
casi sin querer ganamos,
casi queriendo perdimos.
Los paréntesis solo salvan en las matemáticas
pues son lágrimas en la poesía
de esas que nunca llega a madurar,
por ello, este parpadeo se termina y volvemos
a los teléfonos que no suenan
a las agnosias
y a las nostalgias,
al macabro juego de esperarnos sin ganas,
porque casi siempre nos queda la nada,
luego del fuego y las estrellas
cuando hay dos corazones enamorados
que nunca supieron usar pantalones.