Balada para Mikaela (Quince años)
Quince vueltas del sol, Mikaela
y la vida te aprende a mirar
creces clara como la mañana
cuando el cerro despierta al mar.
ππΉππ
Desde niña hablaste despacio
con palabras de tiempo mayor
te llamaron la vieja en juego
porque el alma habló antes que el reloj.
ππΉππ
Eres risa que cruza la mesa
voz abierta, segura al andar
no preguntas quién eres en sombra
te nombras sin miedo al pasar.
ππΉππ
Amas a los seres pequeños
al latido que no sabe hablar
en tus manos se calma la herida
en tus ojos se aprende a cuidar.
ππΉππ
Con la edad que aún huele a alfalfa
llevas sueños que saben cumplir
el trabajo familiar te acompaña
como un canto que aprende a seguir.
ππΉππ
Serás doctora de vida y de campo
veterinaria de luz y verdad
no hay camino que dude de ti
cuando avanzas con fe y bondad.
ππΉππ
Mikaela, muchacha del viento
flor temprana de noble raíz
que tus quince te canten despacio
como un vals que no quiere partir.
ππΉππ
Y si el mundo se vuelve difícil
y la noche te quiere probar
recuerda que eres regalo vivo
para el mundo… y para tu hogar!
ππΉππ
Imaginemos a Chabuca Granda dando un mensaje a
Mikaela:
“Eres un pétalo de la Flor de la Canela, viviendo en tierra extranjera pero con la Peruana en tu alma”
ππΉπ
© 2026 ElidethAbreu — Todos los derechos reservados y compartidos con la familia Vela _Melendez.
Para Mikaela de su Madre Karo, con el sentimiento de su esposo Michel Vela su hijo Juan.
πΉπ
Mikaela acaba de cumplir 15 años y no puedo sentir más orgullo por la persona maravillosa que es. Es una niña hermosa por dentro y por fuera, inteligente, cariñosa y profundamente amable.
Desde muy pequeña siempre fue especial. Su apodo era “la vieja”, porque se expresaba con una madurez increíble para su edad; hablaba y se comunicaba como toda una adulta. Siempre fue extrovertida, conversadora y segura de sí misma.
Ama a los animales con todo su corazón, y ese amor se refleja en cada cosa que hace. Es una hija increíble y, a pesar de su corta edad, maneja nuestro negocio familiar de manera impecable.
Su gran sueño es convertirse en veterinaria, y no tengo dudas de que lo logrará. Somos inmensamente felices y agradecidos de tenerla en nuestras vidas. Mikaela, eres un regalo para nuestra familia y para el mundo.
πΊπΉπ
Te amamos hija y estamos contigo y con tus deseos futuros.