Hojas de otoño.
Caminos opuestos transitamos
si yo voy
tú regresas
me detengo tú sigues
a prisa te alcanzo
solo para verte partir.
Así, las hojas
que el otoño arranca
sin piedad, caen
sin hacer ruido,
sin romper el silencio,
solo caen
sin prometer regreso,
sin querer olvido.
Deténte en tu caminar
a un lado del sendero
para que veas el tiempo pasar.
Camina el caminante
sin prisa o con apuro
seguido muy de cerca
por la ilusión de alcanzar
a ese amor que se persigue
y no se deja hallar.
Y,tú,
esa tú risa
que no termina
ese tú mirar
que desnuda mi alma
y…!no me quiero ir!
esa tu.
Cambiar no podré
después de conocerte,
ya no sé
ni como era…
!el espejo miente!.
Mientras tanto, que yo
seguiré esperando
esos besos dulces
que curan el desamor
esos abrazos
que dejan sentir las púas
que nos ponen límites
que no queremos sentir.
Amigos míos.