Ese viejo lenguaje de gotera
que salpica para adentro
con sus códigos y claves secretas, tiene la vista siempre en el futuro.
No nace de la inteligencia,
no nace de la herencia,
no crece sin renunciar
a la lógica y a la razón.
A esa vieja moneda líquida
le circulan varias denominaciones;
el presentimiento, primero que nada,
la corazonada que esconde sospecha,
el presagio que anuncia
igual que la premonición; el porvenir,
y finalmente las conjeturas
que delatan los pálpitos del corazón.
Todo el tiempo está anunciando
que algo está por suceder.
Alexander Elías2026
#SerEscritura