Carlos Eduardo Antoine

LEGADO

Tú me dejaste, dulce, dos Legados –

Un Legado de Amor

Un Padre Celestial bastaría

Al tenerla la ofrecería;

 

Me dejaste límites de dolor

Amplios como el mar

Entre eternidad y tiempo

Tu conciencia y yo

E. Dickinson

 

Se parte hacia la muerte

desde el nacer,

dejamos al morir

los que nos tocó vivir,

nada es nuestro,

ni la vida ni la muerte,

somos un soplo en el viento de la existencia,

vano es tratar de dejar algo de este desconocido

que pensamos conocer en esta vida,

pudiendo haber sido cualquiera.

 

Lo sucedido en nuestra vida

es de todos.