Teje a diario velos la mentira.
Que es un telar la lengua que las dice.
Todo el mundo las ve, las contradice
y nadie de su boca las retira.
Para mentir se nace y se conspira.
De ese mentir ninguno se desdice.
Todo avisa que nos familiarice
con ella, que así el pobre mundo, gira.
La mentira nos hace ciudadanos
y nos mentimos a pesar de hermanos,
Sin ella no podríamos vivir.
Sabemos la mentira inevitable.
Que el mundo no sería ya habitable
si dejamos la gente de mentir.
Del libro de relatos Terraza de veladores…