Antonio Portillo

\"El miedo que me parió\"

 

Nací cuando el miedo tenía voz,
y la madre tierra temblaba en su vientre.
Me envolvieron en mantas de sombra,
me dieron a beber silencio caliente.

El miedo duerme conmigo,
me acaricia la frente.
Tiene manos de niño muerto
y ojos de luna ausente.

He querido matarlo mil veces,
pero siempre renace en mis huesos,
como hiedra que ama las grietas,
como sangre que teme los besos.

A veces se sienta conmigo
en la orilla del sueño,
me dice: “no cruces el río”,
y yo cruzo… temblando, pero entero.

Porque el miedo, aunque muerda, enseña;
porque sin él no hay coraje ni fuego.
Yo soy el hijo del miedo y del alba,
y mi llanto… lo convirtió en verso.

 Antonio Portillo Spinola 

 Barcelona    España