ACONSEJANDO AL POETA...
Hasta cuándo preguntó
el triste hombre al poeta,
quien pensativo expresó
entre rimas de sus letras...
No ser adivinador,
tan sólo un muy simple vate,,
que esas son cosas que a Dios
debería preguntarle!
El hombre quedó en silencio
analizando lo dicho,
mientras que un nudo en el pecho
al instante se le hizo...
Y así, mirando al poeta
enseguida contestó...
Lo he hecho pero respuesta
jamás me la ha dado Dios!
Por eso estimado bardo
al leer lo que creas,
te pido que hagas un alto
y ya no le escribas más.
De pronto en el mano a mano
se miraron a los ojos,
y un abrazo se estrecharon
como diciéndose todo.
No hacían falta más palabras
porque ambos comprendieron,
que si bien los dos la amaban
lo de ella era sólo un verso.
Y así es como concluyeron
las rimas de ese juglar,
aunque ha guardado muy dentro
su sentir y su pesar.
Sólo resta que ahora el tiempo
juegue su rol tan puntual,
para así en algún momento
logre por fin olvidar!
Luis A.Prieto
18/01/2026
13:45 hs.
Bs. As.
Arg.
🇦🇷
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